domingo, 9 de mayo de 2010
NADA MAS QUE TU RISA
Mi techo el cielo azul, mi cama la tierra blanca.
He buscado días en las noches, y penas en las alegrías,
He buscado palabras que digan lo que siento,
Más no hay palabra tan hermosa como la que esconden tus ojos negros,
La luz de tu mirada y la estrella en tu sonrisa helada.
Hacen de esta vida una batalla perdida, si no sientes lo que mi alma desperdiciada, Desde tiempos inmemoriales anhelaba.
He buscado encontrar las luces que dan sentido a la vida,
Pero solo es posible encontrarlas en tu pelo largo y negro,
Que se mece como delfín en el mar dejándose llevar por el abrazo del viento.
He recorrido senderos de hielo, he caído en acantilados de fuego,
Pero solo la pasión se escribe con las letras que susurran tus labios de amor,
De ese lunar de tu boca. Mi ilusión volcada en esa piel de terciopelo.
Del aura que envuelve tu cuerpo. Del vaivén de tus manos y tu cuello.
Nada más que tu sonrisa que me da la vida mientras al segundo me la quita.
Es mi alma despreciada por el dolor de la propia vida,
Es este dolor lo que me mata pero es que sin tu risa ya nada tiene sentido, ni siquiera la propia vida, que con tu ausencia se vuelve infame y hastía.
Porque el compás de mi vida, lo marca el latido de tu corazón.
Porque sin tu brillo ya no veo la luz del día.
Porque nada mas que tu sonrisa me acerca a la alegría,
Que esta en el limite entre la realidad y la fantasía.
Busco una luz en la mañana, una luna que haga la noche mas clara,
Un sol que caliente mi piel pero no queme mi alma,
Un día con su noche, pasar la necesidad,
De que venga la oscuridad a encontrarme en medio de mi soledad.
Te busco a ti, sin poderlo evitar.
Sufro en las noches cuando llega la bruma,
Sufro en medio de este desierto que de mi te aleja,
En medio de esta cruel realidad que no espera.
Impaciente, cual enemigo armado en medio del campo de batalla.
Sin poderlo evitar me despierta.
No me concede un momento, para disfrutar de este dulce sueño,
Antes de martirizar mi alma con esta angustiosa verdad.
La certeza de saber que no te quedaras, amarga mis días,
Hace que mi piel quiera gritar,
Pero en el oscuro centro de mi corazón, me pongo a pensar
En cuan maravillosa seria la vida, si caminase con tu mano agarrada de la mía.
Suspiros entre lágrimas rotas, entre ilusiones vanas,
Pero en medio de la tempestad me aferro al color de tu mirada.
Al reflejo etéreo de tu piel, al tacto suave y delicado de tu voz.
Porque ahora con la mente clara veo, que después de todo este tormento,
Me conformo con verte amanecer, pues es esa primera brisa de la mañana,
PREGUNTAS AL VIENTO
Mi alma se queda tranquila y en paz, es esta calma la que me acerca a ti, pero a la vez esta pena me aleja de mí.
Es este lugar, en este momento miro fijamente a los ojos de la eternidad.
Un salto al vacío, una duda que me inquieta y este loco corazón que no quiere dejar de latir pero le impide caminar el ahogo de la pena.
Y yo me pregunto: ¿tu donde estas?
Las hojas caen de los árboles, es otoño ahí fuera, pero invierno en mi interior.
La escarcha que hay en mis venas no deja pasar la sangre, me mata este dolor de no saber que pasará.
Y yo me pregunto: ¿piensas en mí?
¿Me recuerdas si quiera? Dudo si alguna vez posaste tu mirada en mí o fue una ilusión vana. Un espejismo que quiso engañar, martirizando a mi corazón.
Pregunto al viento: ¿tu donde estas?
En esta vida o en otra te he de encontrar, te veo en el camina que lleva al mar de sueños que ha sembrado mi alma a través del tiempo. Te veo en mis sueños, cada noche mientras me contempla la luna llena, que viene cada noche a los pies de mi cama para iluminar mi vida mientras me hundo en la celestial morada de tu recuerdo efímero.
Mientras sueño, mientras despierto, me tortura la idea de saber si vendrás, si algún día te podré abrazar.

LA ULTIMA ROSA
El tiempo ha hecho mella en esta zona de la comarca, se fueron los niños, hechos adultos con sueños pasajeros, la vida se llevó a los abuelos y del recuerdo se borran los caminos.
Cuando llega la primavera, las rosas quieren salir de sus escondites verdes en rama, pero al ver que solo el sol las contempla se apaga el fulgor de su color. Muertas en la primavera de sus vidas vuelven a sus capullos.
Solo una rosa queda al lado de la carretera.
La ultima rosa, que aguanto
Haciendo vida en un desierto de amor.
Enamorada de la vida, brilla bajo el rey sol.
Bordeando la vieja aldea, la carretera
Que hacia el monte lleva. Tiene
Por reina una rosa de color violeta.
Año tras año vuelve la primavera
Pero en las ramas del viejo rosal
Solo una rosa espera
Sonríe cuando recuerda, las risas de los niños de la aldea, que pasaban
De camino a la escuela, la vida en los bosques ya solo es un recuerdo, el hombre se olvidó de la tierra.

La ultima rosa, que aguanto
Haciendo vida en un desierto de amor.
Enamorada de la vida, brilla bajo el rey sol.
Bordeando la vieja aldea, la carretera
Que hacia el monte lleva. Tiene
Por reina una rosa de color violeta.
En acto suicida, la rosa violeta, decidió un día, aguantar en su rama quieta
Hasta que llegase el frío del invierno,
Para que sus pétalos secaran entre sus heladas gotas de agua hasta el sueño eterno.
Este, tristemente la contempló antes de posar el rocío en aquella hermosa flor.
El abuelo invierno le agradeció, el regalo a la rosa violeta porque
Fue la más hermosa que el jamás vio.
Ella complacida por el abrazo del viento venido del norte sonrió y durmiendo se quedó.
Agotó así sus días de soledad junto a la vieja carretera.
La ultima rosa, que aguanto
Haciendo vida en un desierto de amor.
Enamorada de la vida, brilla bajo el rey sol.
Bordeando la vieja aldea, la carretera
Que hacia el monte lleva. Tiene
Por reina una rosa de color violeta.
Los árboles del bosque aun cantan la canción de la ultima rosa de la carretera, y en el cielo brilla una estrella, con forma de rosa violeta.
