Busco una salida, pero yo misma me encargo de cerrar mis puertas. Busco pero no veo la manera de encontrar la luz de mi sonrisa, busco y desespero en el intento.
En el camino, los mismos errores, los mismos miedos, las mismas penas. En el alma, una herida que no se cierra.
El dia, no termina de llegar, mas la noche no me abandona y me envuelve con su manto de negra oscuridad.
El tormento que sufre mi alma, hace que me quede sin fuerzas, hace que quiera mi sangre derramar, para olvidar, para dejar de llorar, para dejar de sufrir, para dejar de ser yo.
La rabia contenida en mi garganta apagada, ahoga un grito de desesperanza, el dolor, fiel compañero de mis noches eternas.
La sensacion de vacio en mi corazón hace que quiera dejar de latir, mas el sin saber de este dolor hace imposible que le encuentre solución.
Sin saber que he hecho mal, sin saber que camino tomar, me quedo bajo la lluvia que empapa mis huesos, que se cala hasta mi alma, que me deja desnuda ante el viento.
Un viento que susurra que si que tengo miedo porque quizas toda la culpa sea mia, solo mia.
La culpa que me sigue desde tiempos inmemoriales, y me ha elegido como su morada para que me quede aqui perdida, en medio de la nada, en medio de mis miserias.
El sueño que un dia tuve, se torno pesadilla y ya jamas, se hará realidad. En mi hastio comprendo, que para continuar con el camino, he de aceptar la soledad, mi propia soledad, marcada por un cruel destino, que me quema el alama.
Sin una luz en mi mirada o un faro hacia el cual navegar, se que mi vida se apagara, se que se consumirá entre este mar de lágrimas, entre esta decepción entre este dolor.
Se que mi vida, no continuara, se que cuando pase el chaparrón habrá un vacio donde deberia estar yo.
Welp: de scouts y fieras
Hace 10 años
