Como un suspiro, como una tenue risa en el eco que produce el vacío del hastío.
Como lágrimas en un mar de arena, como soledad en una pesadilla, como piernas sin fuerza.
El frío va marchándose poco a poco, dejando espacio, al propio vacío. El susurro de una voz, se acomoda en mis oídos, pero aun así, no consigo oír. Despierto encerrada en mi propia locura, desnuda camino hacia el espejo. No es a mi a quien veo, no es una palabra la que oigo, es el eco del triste vacío. Sin más fuerzas, camino hacia mi propio destierro. Abro la ventana, dejo que la noche entre serena en mi alcoba, dejo se acampe a sus anchas en mi frágil figura mal nutrida.
Susurros, no puedo oírte, no puedo sentirte. Voy cayendo, voy deshaciéndome entre mis lágrimas, entre mis miedos, entre sentimientos que no tengo. Entre el agua y el hielo. Entre el susurro y el más intimo de los suspiros, ahí me encuentro. Ahí me pierdo.
Dejo de lado mi cuerpo, vuelo, floto… desaparezco. Dejo mi alma fluir entre las nubes, entre el mar y el cielo. A lo lejos, veo, mi cuerpo, lo poco que queda de mí; mi última lagrima, permanece fría aun en mi mejilla. Mis miedos han desaparecido, mis latidos detenidos, hacen que mi corazón de hielo se desvanezca entre las sombra, he perdido en la agonía, el ultimo resquicio de mi vida.
Paciente, espero a la Eternidad, que venga a buscar mi alma helada, gélida, perdida. Se acerca, despacio montada en su caballo blanco. Me mira, suspiro, sonríe, acercándome a la vida que perdí.
Toca con sus manos mis recuerdos mas preciados, besa con sus labios, a mi alma destruida, devolviéndome a la vida, a una nueva vida. Borrando todos los recuerdos, me introduce en un nuevo cuerpo, en un nuevo destino. En segundos mi cuerpo se desprende del cordón que lo une a la vida, separándolo de la muerte.
Entre lágrimas, frío y dolor, lentamente olvido, y emprendo mi nuevo camino.
Welp: de scouts y fieras
Hace 10 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario